Durante las vacaciones de invierno, turistas brasileños que visitan Buenos Aires fueron consultados sobre la percepción de Argentina como un país racista, tema que cobró relevancia tras la final del Mundial.
Algunos turistas mencionaron haber experimentado o presenciado actitudes discriminatorias, como imitaciones de sonidos de animales dirigidas a brasileños. Sin embargo, otros destacaron el buen trato recibido y el cariño de la gente, afirmando que el racismo es un problema global y no exclusivo de Argentina.
La mayoría de los entrevistados, tanto brasileños como argentinos, expresaron una visión positiva del país, a pesar de reconocer la existencia de incidentes aislados. La conversación también giró en torno al favoritismo durante la final del Mundial, con algunos brasileños apoyando a España por tener familia o por la rivalidad histórica.