El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que ni Pekín ni Moscú están respaldando militarmente a Irán mediante la venta de armamento.
Trump advirtió a ambas potencias que cualquier apoyo militar a Irán acarrearía graves consecuencias para sus intereses.
Estas declaraciones surgen en medio de la escalada de tensiones en Oriente Medio y la presión de Washington sobre el régimen iraní.
La inteligencia estadounidense investigaba posibles ayudas de Rusia a Teherán para localizar objetivos estadounidenses, lo cual ha sido categóricamente desmentido por Rusia.