Se destaca la impactante coincidencia de tres muertes de bebas en diez años, todas bajo la responsabilidad de la misma madre, Lucía Sosa, quien ahora enfrenta sospechas en Villa Gesell tras la muerte de Isabela.
A pesar de haber sido absuelta en casos anteriores en Mar del Plata, la justicia determinó la adopción de otros cinco hijos. Actualmente, un niño de cuatro años se encuentra en un hogar del estado, a la espera de pericias.
Se cuestiona la falta de seguimiento judicial y la aparente facilidad con la que la madre se trasladó de ciudad, acumulando antecedentes sin que se interviniera de manera efectiva para proteger a los menores.