En la Expo, diversos trabajadores expresaron su dificultad para encontrar empleo formal y registrado. Una conductora de aplicaciones relató su búsqueda de trabajo, mientras que un ex empleado de un restaurante que trabajaba en negro también buscaba empleo formal.
Un ex conserje de hotel detalló la quiebra de su empresa y la falta de indemnización. Un chofer de aplicación mencionó la necesidad de trabajar muchas horas y la dificultad de encontrar empleo estable. Otros testimonios incluyeron experiencias en gastronomía, limpieza y gestión cultural, todos buscando reinsertarse en el mercado laboral.
La mayoría de los entrevistados llevan meses sin empleo formal, recurriendo a changas o trabajos informales. La reforma laboral es mencionada como un factor que precariza las condiciones de contratación, generando incertidumbre y dificultando la planificación económica personal.