Se explora la técnica de cortar la cebolla para evitar llorar, relacionándola con prácticas de aromaterapia. Se menciona la idea de cortar la cebolla por la mitad y colocarla en la mesa de luz, sugiriendo que podría tener un efecto calmante o disuasorio del llanto.
Se bromea sobre la dificultad de realizar el truco en cámara y se reitera que no reemplaza la medicación. La conversación gira en torno a remedios caseros y prácticas poco convencionales para tareas cotidianas como cortar cebolla, generando un ambiente distendido y humorístico.