Un hombre acude a Leiva Joyas para tasar tres piezas de valor: dos pulseras y un anillo de comunión. Las pulseras fueron hechas por un amigo basándose en diseños de internet, una tipo Rolex y otra tipo Cartier, pero carecen del punzón de autenticidad. El anillo es un recuerdo de su comunión. El hombre planea vender las joyas para ayudar a su familia con la construcción de su casa.
El tasador cotiza las tres piezas en 6 millones 529 mil 900 pesos, basándose principalmente en el valor del metal, ya que las pulseras no tienen sellos de autenticidad. Se acuerda realizar la transacción mediante transferencia bancaria.