Se explica la complejidad del diagnóstico del Síndrome de Munchausen, que se confirma por descarte tras descartar otras posibles causas médicas.
En este caso, todos los hijos de la madre presentaban cuadros de asfixia como principal lesión, además de otras heridas.
Se detalla que uno de los bebés fallecidos en 2013 dio positivo en cocaína en sangre, lo que generó sospechas adicionales sobre las circunstancias de su muerte.