Se desmiente la versión de que Argentina haya iniciado una campaña de odio contra la cantante Rosalía, argumentando que fue ella quien provocó la reacción al compartir un video que se interpretó como una burla hacia los argentinos tras la victoria de España en el Mundial.
Se cuestiona la interpretación de que el video de Rosalía significara un ataque directo, pero se reconoce que la sociedad argentina respondió con una fuerte persecución en redes sociales.
Se presenta el testimonio de una persona con abuelos españoles que agradece a Argentina por haberles dado una vida digna, sugiriendo que la reacción contra Rosalía se debe a que mintió o tergiversó los hechos.