Se debate si la "cancelación" de Rosalía en Argentina es un fenómeno real o exagerado por ciertos medios e influencers que buscan generar polémica y audiencia.
Se argumenta que las minorías ruidosas en redes sociales no representan la opinión general y que la mayoría de la gente no está pendiente de estas controversias.
Se sugiere que la cantidad de entradas devueltas podría deberse a factores como el tiempo transcurrido desde la compra, y no necesariamente a un rechazo masivo hacia la artista.