El economista Adrián Ravier generó controversia al sugerir que las devaluaciones suelen anunciarse los viernes para mitigar el impacto en los mercados durante el fin de semana. Esta declaración, que podría interpretarse como una señal de inminente devaluación, ha sembrado confusión, a pesar de que fuentes del gobierno la descartan rotundamente.
La estrategia del gobierno de Javier Milei, según se informa, es mantener silencio oficial para evitar una escalada de incertidumbre. Sin embargo, las palabras de Ravier son vistas como un obstáculo para la confianza en la estabilidad cambiaria, especialmente porque contradicen los esfuerzos del ministro de Economía, Toto Caputo, por atraer inversiones y dólares del "colchón" de los argentinos.
Se percibe que las declaraciones de Ravier complican los planes del gobierno y generan un "mal clima económico" de cara a futuras presentaciones importantes, incluyendo la reforma de la carta orgánica del Banco Central. El dólar, por su parte, cerró la semana con una suba significativa, la más alta en casi dos meses, añadiendo preocupación al panorama.