Se cuestiona la actuación de la justicia y las autoridades ante la repetición de tragedias familiares. Lucía Sosa, investigada por la muerte de su tercera beba en Villa Gesell, ya había protagonizado dos muertes de hijos en circunstancias similares en Mar del Plata. Tras estas muertes, Sosa se mudó a Villa Gesell, donde tuvo dos hijos más con su pareja Daniel Aguirre, uno de los cuales falleció recientemente.
La activista social Lola Viz señala la falta de comunicación entre las dependencias judiciales y la aparente "borrón y cuenta nueva" del sistema, que no habría protegido adecuadamente a los menores. Se destaca que el niño de 4 años sobreviviente está bajo la guarda de servicio social, y que la pareja de Sosa, Aguirre, fue detenido previamente por violencia de género.