Se debate sobre la definición de un "cronista de calle" o "movilero", y se establece que el máximo exponente de esta labor es quien cubre inundaciones, mojándose las botas y cayendo en pozos.
Se compara la experiencia de ser movilero con la de trabajar en radio, destacando que la primera implica una exposición más directa a situaciones complejas y riesgosas. Se menciona a Pablo Bernini como un ejemplo de este tipo de cronista.