Se analiza la persistencia de sentimientos anti-argentinos en países como Brasil, México, España e Inglaterra, a pesar de la aparente normalidad en las redes sociales en los últimos 90 días.
Se recuerda el contexto histórico de rivalidad futbolística, como el Mundial de 1966 contra Inglaterra y la eliminación de Argentina en 2002 en Brasil. Se sugiere que la relación de estos países con Argentina es paradójica, oscilando entre el odio y el amor, y que los sentimientos anti-argentinos en el fútbol se ven exacerbados por factores sociales y políticos.