La posible inclusión de Arabia Saudita en el Pacto de Abraham podría cambiar significativamente el tablero geopolítico de Medio Oriente, acorralando a Irán. Estados Unidos ha condicionado el avance de las relaciones políticas y económicas con Arabia Saudita a su reconocimiento del Estado de Israel.
Este escenario podría ser un paso crucial hacia un tratado de paz en la región, abordando múltiples frentes de conflicto, incluyendo la situación en Gaza, los ataques de Hezbollah en Líbano y la guerra contra Irán. La intención de Estados Unidos y Israel sería consolidar la paz y contrarrestar el terrorismo y el desarrollo de armas nucleares por parte de Irán.