Se plantea la problemática de las "maldiciones" que persisten en la vida sentimental y familiar, provocando discusiones y rupturas constantes en las parejas. Se ofrece una solución para cortar estas maldiciones y recuperar la felicidad.
Se hace un llamado a quienes no son felices en sus relaciones y sufren por situaciones similares, invitándolos a buscar la manera de cortar con lo "malo" que los persigue.