Un hombre definió un "gustito" como poder comprar lo que le gusta, pero aclaró que sus preferencias van más allá de bienes materiales como un perfume caro.
Prioriza gastar su dinero en compartir un asado con amigos, considerándolo un gusto más significativo y accesible dentro de su presupuesto.
La entrevista resalta cómo las prioridades de disfrute varían según las posibilidades económicas de cada persona.