Los tres menores detenidos en Lomas de San Isidro, de 14, 16 y 17 años, actuaron con sorprendente audacia en una de las zonas más seguras de la provincia de Buenos Aires.
A pesar de las medidas de seguridad en la vivienda, que incluían cerco electrificado, alambre de púa y cámaras, los delincuentes intentaron ingresar. Fueron finalmente detenidos por la policía tras una persecución.