En San Isidro, tres viviendas fueron blanco de robos perpetrados por delincuentes menores de edad. Los asaltantes amenazaron a los ocupantes de las casas, llegando a intimidar a personas mayores con un nivel de violencia extremo.
Las cámaras de seguridad del municipio permitieron identificar a los autores, quienes demostraron una falta total de escrúpulos al amenazar a los damnificados. A pesar de la creciente ola de delitos, se señala una falta de enfoque en la prevención, con las fuerzas de seguridad operando reactivamente ante los hechos consumados.