La protagonista relata cómo, tras completar sus estudios primarios y secundarios en Chacabuco, la transición a Buenos Aires no fue un camino fácil. A pesar de haber estudiado teatro y tener aspiraciones, su vida dio un giro inesperado cuando fue contratada como locutora para la Fiesta Nacional del Maíz en Chacabuco, evento al que asistiría Juan Alberto Badía.
Aunque no conocía personalmente a Badía, su participación en el evento marcó el inicio de su carrera. Trabajaba en Radio Chacabuco y cantaba, pero su plan original era ser maestra superior. La oportunidad de ir a Buenos Aires surgió en este contexto, a pesar de las reticencias familiares debido a su corta edad y a que era hija única. Su padre, de ascendencia gallega, y su madre, de ascendencia vasca y leonesa, tenían una educación más rígida.