Se discute la posibilidad de organizar una "marcha de paz" o de antorchas en España como respuesta a la creciente tensión con los argentinos. Se menciona un banderazo argentino previo a la final en Plaza España, que generó controversia y críticas.
Se introduce la figura de Ronen Schwartz y sus polémicas declaraciones sobre los argentinos, calificándolos de "engreídos" y "arrogantes". Si bien se reconoce que sus dichos podrían tener algo de verdad, se cuestiona el momento y la forma en que los expresó, sugiriendo que no era el momento adecuado para tales afirmaciones.