Maravilla Martínez afirma que Argentina no es racista, a diferencia de lo que ocurría en Estados Unidos con la segregación en autobuses y baños.
Atribuye la persistencia de estas acusaciones a "la puta izquierda".
Maravilla Martínez afirma que Argentina no es racista, a diferencia de lo que ocurría en Estados Unidos con la segregación en autobuses y baños.
Atribuye la persistencia de estas acusaciones a "la puta izquierda".