La mujer, Lucía Sosa, y su pareja, Héctor Javier Picardo, se mudaron a Villa Gesell en 2019 tras la muerte de dos de sus hijos y la adopción de otros tres.
En Villa Gesell, tuvieron un bebé llamado Johnny, de dos o tres meses, quien fue judicializado y retirado de su cuidado por orden de la justicia debido a que la madre había estado bajo observación tras las muertes de sus otros hijos.
Posteriormente, Lucía formó otra pareja y tuvo dos hijos más: Isabela y un niño de cuatro años que fue recientemente periciado.
De los ocho hijos que ha tenido la mujer, tres fallecieron y cuatro fueron dados en adopción, mientras que el niño de cuatro años se encuentra bajo resguardo judicial.