La forma de la Tierra, comúnmente descrita como geoide o esfera achatada en los polos, es en realidad más compleja y presenta irregularidades significativas.
María Alejandra Areco, docente de la Facultad de Ingeniería de la UBA, explica que la Tierra tiene "chichones" y "hundimientos" debido a variaciones en la densidad de las rocas en la corteza terrestre. Estas irregularidades, aunque imperceptibles al ojo humano, son detectables a través de instrumentos y tienen implicaciones en campos como la ingeniería y la cartografía.
La forma de "papa" o "abollada" de la Tierra, una representación exagerada del campo de gravedad, no se debe a la composición superficial sino a la distribución de masas en el interior del planeta. Estas variaciones son mínimas y no alteran significativamente la percepción de la redondez en imágenes satelitales.