El periodista deportivo expresó admiración por el jugador español Cucurella, a quien considera un nuevo ídolo. La inspiración surgió al conocer la historia detrás de su particular peinado: lo usa para que su hijo, diagnosticado con trastorno del espectro autista, pueda reconocerlo en la cancha.
Esta revelación, hecha en una entrevista con un joven autista, conmovió al periodista, quien se declaró fan confeso del jugador tanto en lo futbolístico como fuera de la cancha. La historia resalta la importancia de la familia y la empatía en el mundo del deporte.
La anécdota se complementa con la mención de otros ídolos y figuras del deporte argentino, como Messi y Scaloni, contextualizando la pasión que genera el fútbol y las historias humanas que lo rodean.