En el partido entre Argentinos Juniors y Sarmiento, el jugador Diego Porcel marcó un gol agónico en el minuto 44. Sin embargo, su festejo se vio empañado por un olvido: se sacó la camiseta, acción que le valió una tarjeta amarilla y, al ya tener una previa, la consiguiente expulsión.
El futbolista, visiblemente arrepentido, intentó volver a ponerse la camiseta rápidamente, pero ya era tarde. El árbitro, a pesar de la situación, le permitió un breve festejo antes de proceder a la expulsión, dejando una anécdota insólita en el regreso del fútbol argentino.