El director deportivo de la Federación Italiana de Fútbol, Paolo Malvini, intentó convencer a Pep Guardiola para que dirija a la selección italiana, pero no tuvo éxito.
Scaloni, al ser consultado sobre la falta de clasificación de Italia a los mundiales, opinó que el equipo dejó de respetar sus bases y su esencia futbolística.
El comentario sugiere que incorporar a un técnico español como Guardiola iría en contra de esa esencia, y que Italia debería buscar un entrenador italiano que revitalice su estilo de juego.