La falta de apariciones públicas de Mostaba Khamenei, hijo de Ali Khamenei, y la naturaleza escrita de sus declaraciones sugieren un posible vacío de poder y fragmentación en el sistema de decisiones de Irán.
Esta situación genera incertidumbre sobre quién ostenta el poder real y dificulta las negociaciones con Estados Unidos, independientemente de si es una estrategia deliberada o una consecuencia de la fragmentación interna.
El resultado es que no se han podido alcanzar acuerdos sostenidos con las autoridades iraníes.