Siete partidos del último Mundial de fútbol están bajo investigación por posibles irregularidades en apuestas deportivas. Entre ellos, dos encuentros de la selección de España, que incluyen el partido contra Cabo Verde (donde se apostó fuertemente a que España no ganaba) y el encuentro contra Arabia Saudita (donde se apostó a que una jugada sería revisada por el VAR).
Estos montos de apuesta, que ascienden a millones de dólares, resultan sospechosos para los investigadores, especialmente considerando los resultados improbables o las jugadas específicas que fueron objeto de las apuestas. La FIFA, por su parte, ha manifestado que no convalida estas investigaciones, que provienen de un grupo de monitoreo de casas de apuestas.