Se enfatiza que en la Iglesia Universal hay personas dispuestas a escuchar y entender a quienes atraviesan situaciones difíciles. Se ofrece orientación y apoyo para luchar por resolver problemas personales o de seres queridos.
Se anima a llamar al número de contacto, asegurando que alguien estará del otro lado para acompañar, y que este puede ser el primer paso para salir adelante.