El historiador Felipe Piña cuestiona la acusación de racismo hacia Argentina, argumentando que países con historias de colonialismo y discriminación no deberían señalar a otros.
Piña destaca que, a diferencia de otras naciones, Argentina tuvo un proceso de mestizaje importante desde la Revolución de Mayo, incorporando a la población afrodescendiente y originaria en la lucha por la independencia. Si bien reconoce que existieron episodios de racismo, sostiene que no es una característica definitoria de la sociedad argentina como sí lo fue en potencias europeas y en Estados Unidos.
Como ejemplo de inclusión, menciona que uno de los billetes de mayor denominación en Argentina lleva la imagen de María Remedios del Valle, una afrodescendiente, algo que, según él, no ocurre en otros países. Concluye que, si bien existen individuos y episodios racistas, Argentina no es una nación racista en su esencia.