Los Duques de Sussex, Harry y Meghan, visitaron al Rey Carlos III en Highgrove, su residencia campestre. Tras un período de tensión, el encuentro familiar parece haber mejorado la relación.
Posteriormente, la pareja visitó Althorp, la residencia de la familia Spencer (familia de Lady Di). Allí, visitaron la tumba de la Princesa Diana, ubicada en una isla en un lago, junto a sus hijos Archie y Lilibet, para que conocieran a su abuela.
Esta visita se enmarca en las vacaciones de verano de la pareja, de la cual se conoce poca información y se debe "armar el Tetris" para entender sus movimientos.