La posibilidad de que los empleadores paguen a sus trabajadores en dólares fue habilitada por el Banco Central, buscando adaptarse a la reforma laboral. Se considera que esto podría ser útil en sectores dinámicos como la tecnología, donde se compite por talento.
Sin embargo, se advierte que no se espera una adopción masiva inmediata, sino más bien en nichos específicos. La medida se enmarca en un contexto donde el "pánico al peso" impulsa la preferencia por el dólar, más que un amor por esta divisa.
La confianza es un factor crucial. El discurso de "riesgo cuca" (cambio de régimen) puede ser beneficioso para Milei al ahuyentar el miedo al kirchnerismo, pero también podría disuadir a inversores que buscan estabilidad.