Se analiza el acotado margen de maniobra que tiene el gobierno de Javier Milei para afrontar una posible corrida cambiaria, a pesar de haber controlado el conflicto social hasta el momento.
Se advierte que el escenario político del próximo año podría ser diferente, y que la capacidad del Banco Central para intervenir comprando dólares será crucial para evitar una crisis.
Las recientes declaraciones del vocero presidencial sobre la posible suba del dólar son consideradas desafortunadas y podrían generar presiones adicionales sobre la moneda.