Se discute la estrategia del gobierno para captar los dólares que los argentinos guardan fuera del sistema bancario, estimados en 170 mil millones de dólares, una cifra cercana a medio PBI.
Se argumenta que tener dólares "en el colchón" es un mal negocio ya que pierden valor y no generan rentabilidad, además de no impulsar la economía del país.
El gobierno propone la "presunción de inocencia" para el dinero no formalizado, buscando que los ahorros se vuelquen al sistema formal, lo cual beneficiaría la inversión y la economía.