Se advierte sobre los peligros de las Fintech y aplicaciones de crédito, que ofrecen préstamos de forma rápida pero con tasas de interés exorbitantes, llegando hasta el 400%. A diferencia de los bancos, estas entidades no ofrecen planes de pago extensos y van directo a cobrar.
Se revela una práctica alarmante: algunas Fintech acceden a la carpeta de contactos del deudor y, en caso de impago, avisan a todos sus conocidos, generando un hostigamiento extremo. Se compara esta situación con el antiguo sistema de "veraz", pero con un alcance mucho mayor y más invasivo.