La captura de capos del narcotráfico, como Mayo Zambada, es fundamental, aunque no resuelve el problema por sí sola. La información que puedan aportar sobre sus relaciones con el sistema financiero y altas esferas del poder es crucial para combatir la problemática.
Se destaca la necesidad de cortar las "dos piernas" del crimen organizado: la protección política y gubernamental, y el sistema financiero. Como ejemplo, la financiera Vector, de Alfonso Romo (jefe de oficina de AMLO), fue descubierta lavando dinero para el Cártel de Sinaloa, ayudando en transacciones para la compra de fentanilo.
Este caso en México, donde una importante institución financiera se vio implicada, demuestra la profunda penetración de los cárteles en el sistema financiero, un problema que se extiende a otras partes del mundo y que, de no combatirse, permite que el sistema siga funcionando a pesar de las capturas.