Se reaviva la polémica sobre la actitud de los jugadores argentinos en la final del Mundial, con acusaciones de violencia y mal comportamiento que habrían generado indignación internacional.
Se mencionan jugadas específicas como agarrones y golpes, sugiriendo que estas acciones desataron un "encono" contra Argentina, incluso a nivel de la FIFA.
Se debate si la reacción de los jugadores argentinos fue una respuesta a provocaciones o si representó una parte "detestable" de la sociedad argentina, como sugiere un tuit de Arturo Pérez Reverte.