La policía implementó un operativo cerrojo en Pergamino al tener información sobre la ubicación de Bonafé y la nena. Al verse rodeado, el femicida intentó escapar hacia un cañaveral, amenazando a la menor con un cuchillo.
Tras una tensa negociación, Bonafé desistió de su amenaza y fue reducido y detenido por la policía. La nena fue puesta bajo asistencia psicológica y posteriormente quedó al cuidado de su padre.