Se explica que el fenómeno de El Niño se caracteriza por una anomalía positiva en la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico Ecuatorial, lo que puede generar mayores precipitaciones y temperaturas en latitudes subtropicales.
Actualmente, se observan anomalías de temperatura superficial del mar superiores a 0.5 grados, superando el umbral para definir un periodo niño, lo que podría resultar en mayores precipitaciones y temperaturas en el centro y norte del país.