Se prepara el "ligue" o mezcla que unirá el relleno de la tarta y le dará cuerpo. Se utilizan seis huevos a los que se les añaden dos o tres cucharadas de queso crema. Opcionalmente, se puede incorporar queso rallado para potenciar el sabor.
Se menciona que el ligue tradicional podría llevar crema de leche, pero se opta por queso crema descremado como alternativa más saludable. Se explica que esta mezcla ayuda a que la tarta quede bien armada y con una textura más consistente.
Se aclara que se pueden usar claras de huevo si no se dispone de huevos enteros, y que la opción de queso rallado es para enriquecer el sabor, pero no es indispensable.