Se reflexiona sobre el daño a la reputación de Argentina a nivel internacional, exacerbado por la difusión de noticias falsas y discursos de odio en redes sociales. Se menciona que esta imagen negativa puede afectar la percepción de inversores y turistas.
Se contrasta la Argentina actual con la imagen que proyectaba hace años, destacada por Javier Bardem como un país que se animó a juzgar a los responsables de la dictadura militar. Se lamenta que la reputación del país se haya deteriorado por conveniencia política.