Estados Unidos aplicará aranceles a importaciones de más de 80 países bajo la ley de comercio de 1974, argumentando prácticas comerciales discriminatorias y la existencia de trabajo forzoso.
La Casa Blanca recurrió a este instrumento legal después de que tribunales limitaran tarifas globales previas. El representante comercial de EE.UU. defendió la medida, mientras que varios gobiernos reaccionaron con críticas y anticiparon acciones diplomáticas.
Brasil, a través de su gobierno de Luis Ignacio Lula da Silva, calificó la medida de proteccionista. La República Argentina también se vio afectada por estos aranceles.