Estados Unidos y Naciones Unidas han encendido las alarmas ante el avance de Daniel Ortega en Nicaragua, buscando consolidar una dictadura.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que su país no se quedará de brazos cruzados, sugiriendo posibles intervenciones similares a las de Venezuela o Cuba.
Naciones Unidas, por su parte, advierte a Ortega que los nicaragüenses deben poder elegir a sus gobernantes, ante la posibilidad de que el poder se transfiera de forma vitalicia dentro de la familia.