La discusi\u00f3n se centra en la aparente contradicci\u00f3n entre el crecimiento del PBI y el deterioro de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de las familias argentinas.
Se se\u00f1ala que el crecimiento del PBI es un promedio que puede ocultar realidades dispares entre sectores. Mientras actividades como el petr\u00f3leo, la miner\u00eda, el turismo y los servicios financieros muestran crecimiento, sectores de la econom\u00eda real como la gastronom\u00eda, la construcci\u00f3n y el comercio, que generan m\u00e1s empleo, presentan n\u00fameros muy negativos.
Carlos Melconian es citado indicando que un 30% de la econom\u00eda est\u00e1 bien, un 30% est\u00e1 frenada y un 40% se est\u00e1 cayendo, describiendo una econom\u00eda en tres velocidades. Se plantea la duda de si esta situaci\u00f3n se corregir\u00e1 sola o si el crecimiento de ciertos sectores se esparcir\u00e1 al resto.
Se argumenta que el crecimiento de sectores como la miner\u00eda no se traduce necesariamente en m\u00e1s empleo, ya que estos sectores son menos intensivos en mano de obra que otros como el textil o la construcci\u00f3n, que est\u00e1n en declive. Por lo tanto, se concluye que el problema principal es el desempleo y el empleo informal, m\u00e1s que el crecimiento econ\u00f3mico.