Las declaraciones del vocero presidencial, Javier Milei, sobre la posible suba del dólar a 1800 pesos han desmoronado las expectativas de quienes confiaban en una estabilidad del tipo de cambio hasta fin de año. Esta noticia representa un duro golpe para el optimismo económico.
Se subraya que esta declaración es una "doble mala noticia": no solo confirma que el dólar no bajará, como sucedía en gobiernos anteriores, sino que además se proyecta un incremento significativo, rompiendo con la idea de mantenerlo en el nivel actual. La figura del vocero presidencial se ve cuestionada al ser el encargado de comunicar estas perspectivas desalentadoras.