Se habla de un tiempo de "aceleramiento en la activación" donde Dios busca mujeres dispuestas a responder a Su llamado a través del Espíritu Santo.
Se menciona el canto de Débora y Barak como ejemplo de gratitud a Dios por la victoria, deseando que los enemigos sean destruidos y los amigos del Señor brillen como el sol.
Se enfatiza que la gracia del Señor debe manifestarse sobre la vida de los creyentes, bendiciendo y prosperando todo lo que tocan, para que sus amigos, como los amigos del Señor, brillen intensamente.