Un hombre fue detenido tras la viralización de videos que mostraban maltrato animal extremo. Las imágenes, de gran crudeza, desencadenaron allanamientos y la posterior detención del individuo.
Según testimonios de vecinos, el hombre ocupaba ilegalmente la vivienda donde se desarrollaron los hechos. Se le atribuyen antecedentes de violencia de género y amenazas a vecinos, incluso con armas de fuego.
El hecho que motivó la intervención policial fue la imagen de un perro dogo que el hombre colgó de una reja y luego descartó su cadáver en una pileta. El arma de fuego utilizada en las amenazas no fue encontrada, y se presume que también fue descartada en la misma pileta.