La situación en Cuba es crítica, con un aislamiento cada vez mayor y la posibilidad de un estallido social. El gobierno de Díaz-Canel enfrenta la presión interna y externa, mientras Estados Unidos mantiene su postura de sanciones.
Las protestas han sido reprimidas, lo que genera un dilema para Donald Trump y Marco Rubio sobre cómo proceder. La narrativa de EE.UU. califica a Cuba como un estado fallido y una amenaza a la seguridad nacional.