Maxi describe cómo ciertas situaciones externas actúan como una "tormenta" o "huracán" que lo desestabiliza emocionalmente, provocando ansiedad y la necesidad de recurrir al "comer emocional". Relaciona esto con personas que vienen a "molestar" su tranquilidad.
Reconoce que, a pesar de haber avanzado en su tratamiento, estas situaciones lo alteran profundamente. Su entorno cercano y el equipo médico son fundamentales para ayudarlo a concentrarse y retomar el eje del tratamiento cuando se siente afectado emocionalmente.