El economista analizó la situación del dólar, minimizando la preocupación por posibles escenarios disruptivos. Señaló que el mensaje del gobierno es que no hay un problema con el dólar y que, de hecho, algunos sectores como los industriales preferirían un tipo de cambio ligeramente más alto o que no se mantenga estático.
Explicó que para que haya un problema con el dólar se necesita una oferta y demanda de pesos y dólares que no se está observando actualmente. Detalló que el Banco Central no está emitiendo dinero para financiar al Tesoro, y que el sector externo se beneficia de un fuerte crecimiento de las exportaciones, un superávit comercial y la entrada de inversiones.
A pesar de la lógica de que pueda haber algún movimiento mensual en el dólar, el economista aseguró que no debería ser un problema significativo, ya que no se prevén shocks ni saltos abruptos. Reiteró que la oferta y demanda de divisas se mantienen estables, sin emitir moneda ni prestarle al Tesoro.